“Dar lo mejor aunque sea lo más caro”

Esta fue la declaración de intenciones de Clodoaldo Cortés al fundar el Restaurante Jockey en el Madrid de 1945.

El auténtico verde inglés que ya no habita en ningún pantonero!

A Gianni Versace no le dejaron entrar por sus pintas estrafalarias, la dirección del restaurante se sentía más a gusto con un perfil de cliente más clásico aunque no por eso menos polémico como Frank Sinatra, Jackie Onassis o el mismísimo Sha de Persia.

Jackie a la entrada de nuestro celebérrimo restaurante.

Pero vayamos por partes, lo primero que nos ponía en antecedentes en este restaurante era su decoración clásica, inglesa, con todo el sabor de la campiña y la mermelada Tiptree. Eso sí, si había que comerse sus celebérrimos callos pues se comían aunque no tuviesen nada que ver con las viandas predilectas de la perfida albión. Con la misma naturalidad que se pasaba de un champagne de La Veuve Clicquot a un whisky de Islay sin olvidarnos de nuestro Tío Pepe.

Pero como dice el refrán a cada puerco le llega su San Martín y… Jockey cerró y volvió a cerrar. Y los que lo recordamos con nostalgia todavía nos podemos tomar un Dry Martini para recordarlo como se merece en el Milford. Un bar, cafetería, restaurante, pub… un invento de local tan clásico que ya se ha convertido en post moderno. Pero donde todavía hoy se puede degustar un Dry Martini de los de antes.

Dry Martini, aceituna y una floritura de limón!

 

 

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